Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Soledad

Erección canónica
1657

Sede canónica
Capilla de Nuestra Señora de la Soledad

Sede social
Plaza de San Francisco, s/n

Hermano/a Mayor
D. Abilio Calderón Gámir

450 hermanos y hermanas

Hábito
Túnica y capirote de terciopelo negro, con cola larga, y cíngulo y guantes blancos; medalla de la Cofradía, con cinta morada, colgando del cuello; escudo de la Cofradía bordado sobre el lado izquierdo

HISTORIA

La COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD fue fundada en el año 1657, “a deboçión de los oficiales de la pluma” de Palencia, como consta en su regla. Es, por tanto, la única cofradía penitencial de la ciudad fundada con un eminente carácter gremial. Los once oficiales que en primer momento la constituían, se comprometían a pagar “cuatro ducados de entrada para ayuda del adorno de la ymagen de nuestra señora de la soledad” situada “debajo de los portales de las casa de la carcel desta muy noble y leal çiudad de Palencia”. Parece ser que el lugar en el que estaba colocada esta imagen de Nuestra Señora, se encontraba en los Cuatro Cantones, esquina calle Don Sancho, en el solar hoy ocupado por el edificio del Casino. El ingreso en la cofradía, desde el principio, estaba reservado a los oficiales de la pluma, que ejercieran de escribanos y procuradores del número, en las audiencias de Palencia y Adelantamiento de Campos. Salvo estos miembros, quedaba limitado el resto al número de doce miembros más. En el año 1671, se reformó su Regla cuando contaba con más de 50 hermanos, estableciendo en 72 el máximo de cofrades. Una cofradía tan elitista como esta, gozaba de unos ricos caudales, con los cuales pudo comprar en el convento de San Francisco una capilla donde celebrar sus propios cultos. No contentos sus cofrades con una modesta capilla, aspiraron a hacer una más grande. El 16 de julio de 1695 se trasladó la imagen de la Virgen de la Soledad a su capilla. La imagen de Nuestra Señora de la Soledad, anterior a 1657, es quizás la virgen más venerada de Palencia, ya que ésta es la única de las penitenciales de la ciudad que mantiene su antiguo templo y sobretodo el culto diario a lo largo de todo el año. Actualmente en sus salidas procesionales presenta una vestidura totalmente negra, pero en fotografías antiguas se aprecia como vestía a la moda de las viudas castellanas; tocas blancas y manto negro.