Descripción

Es una de las imágenes procesionales más antiguas de cuantas posee la cofradía. Participó en las procesiones del siglo XVI y XVII dentro de una urna que se decoraba con reliquias del convento de San Pablo y otras del convento de la Piedad. Esta obra, de autor anónimo del siglo XVI, representa a Cristo muerto, y está dotada de un gran realismo.