Descripción

La conmovedora y patética imagen del SANTÍSIMO CRISTO DE LA MISERICORDIA, titular de su Hermandad, presenta cabello y barba postizos, y paño de pureza de tela encolada. La iconografía del Crucificado muerto, con pelo y barba natural, se considera que tiene su origen en la imagen del Cristo de San Agustín, actualmente venerado en la Catedral de Burgos, cuyo modelo se extendió por toda España; en estas tallas, el paño de pureza es muy sumario o superpuesto, para permitir colocar el típico faldellín, una de las señas identificadoras de la imagen burgalesa. No obstante, hay que recordar que en la ciudad de Palencia existe otra imagen que debió ejercer una gran influencia en su entorno, también con pelo y barba natural, y que corresponde al mismo planteamiento que la obra burgalesa; nos referimos al Cristo de las Claras, del que deriva también el Cristo Yacente de la Cofradía de la Vera Cruz de Palencia. En este punto, conviene no olvidar la hipótesis de Rafael Martínez, que piensa que, dado que la imagen del convento de las Claras cuenta con una argolla en la espalda, posiblemente se usaría en la ceremonia del Desenclavo y, por tanto, en ciertos momentos adoptaría la forma de Crucifijo. El Cristo de la Misericordia se relaciona, estilísticamente, con algunos Crucificados obra del escultor Juan de Valmaseda, como el que remata el retablo mayor de la Catedral de Palencia, o el conservado en la capilla de la Catedral de León, de tal modo que Portela no duda en asignarlo al conocido escultor. Ciertamente, el tratamiento de la anatomía, así como el patetismo de la expresión apoyan totalmente la atribución, y se debe datar antes de 1524, cuando el maestro había marchado a León. Además, muy posiblemente, esta obra es la cabeza de un grupo de Crucificados, realizados en su taller o siguiendo a Valmaseda, como los conservados en el convento de las Dominicas de Palencia y en la iglesias de Magaz, Barcial de la Loma, San Cebrián de Campos y Bobadilla del Camino. La relación, que a veces se señala, con el escultor Portillo, no tiene base ni histórica ni estilística. Para tan devota imagen, su Hermandad encargó una carroza procesional al afamado orfebre burgalés Saturnino Calvo Vélez, maese Calvo, que realizó una gran obra entre 1963 y 1966; en ella, entre diversos motivos decorativos, se encuentran las Siete Palabras que Cristo pronunció en la Cruz, además del escudo de Palencia y otros símbolos heráldicos.