H. F. Virgen de la Piedad

San Francisco de Asís

Vda. de Reixach, S. XX

Procesiones en que puede verse

SÁBADO DE PASIÓN
Piedad y Reconciliación

Descripción

La imagen de S. Francisco de Asís representa al santo fundador de la orden franciscana (1182-1226), y patrón de la Hermandad. Ciertamente san Francisco fue un personaje que aún en vida se había convertido en una suerte de reliquia viviente, tal fue la fama que alcanzó en la Italia del siglo XIII, y que tuvo como inmediata consecuencia su canonización en 1228, sólo dos años después de su fallecimiento. Así pues, su representación artística tampoco se hizo esperar y ya en el siglo XIII encontramos importantes ciclos pictóricos dedicados a su vida y obra. El pintor Cimabue (c. 1240-1302), el maestro de Giotto, y considerado el iniciador de la escuela florentina, incluyó un retrato de san Francisco en una de sus obras, constituyendo ésta una de las primeras representaciones conservadas del santo. Cimabue, debido a sus propias fechas de nacimiento y muerte, no llegó a conocer a san Francisco, pero sin duda pudo saber por algunos de sus contemporáneos más longevos cuál era la apariencia del santo. Él le representó como un hombre imberbe (o a lo sumo con una ligerísima barba), con tonsura y el habitual hábito franciscano. En sus manos y pies ya aparecen los estigmas, que se convertirán en la principal seña de identidad de san Francisco. Con esta apariencia será representado hasta aproximadamente la segunda mitad del siglo XVI, cuando sus rasgos se vuelvan más afilados y austeros y los pintores le hagan crecer la barba. Es así como le representan, por ejemplo, el Greco o Zurbarán, en imágenes que insisten en la parte más mística del santo al retratarlo en una suerte de éxtasis que le aleja de la esfera terrestre. Sin duda, en esta concepción del santo, tiene mucho que ver la Contrarreforma católica. Es frecuente la presencia de una calavera, común a muchos otros santos, representados en actitud de meditación (san Bruno, san Jerónimo, María Magdalena…) en alusión a las vanidades del mundo terrenal. La imagen a la que rinde culto la Hermandad, es una donación realizada en 2003 por los PP. Franciscanos de Orense, con motivo de su erección canónica en 2003. Procedente de los talleres de la Viuda de Reixach, de principios del s. XX, insiste en la representación más tradicional del santo, en posición erguida, mostrando los estigmas en las manos, y sosteniendo entre sus brazos un crucifijo.