Hermandad de Jesús la Sentencia

Viernes de Pasión | 21.00 h.

La Sentencia

Recorrido
[21:00] Convento MM. Agustinas Recoletas • Gil de Fuentes • Jorge Manrique [21:15] Capilla MM. Agustinas Recoletas Lectura de la Sentencia de Cristo y Ofrecimiento a Nuestra Señora de la Esperanza • Plaza de la Inmaculada • Santo San Pedro [22:00] Oración a Difuntos • Árbol del Paraíso • Plaza del Cordón • San Marcos • Gil de Fuentes • Plaza Isabel la Católica • General Amor • Doctrinos • [22:45] Pedro Fernández del Pulgar • Marques de Albaida • Mayor [23:00 cuatro cantones] • [23:45] Barrio y Mier • Juan de Castilla • Gil de Fuentes • [00:30] Convento MM. Agustinas Recoletas

Actos
[21:15] Lectura de la Sentencia de Cristo y Ofrecimiento a Ntra. Sra. de la Esperanza (Agustinas Recoletas).
[22.00] Oración a Dipuntos (Santo San Pedro)

Marcos de Interés
[22:20] Calle Gil de fuentes en dirección a Iglesia de Ntra. Sra. De la Calle.
[23:00] Cuatro Cantones.
[23:45] Barrio y Mier
[00:30] Entrada en el Convento de las MM. Agustinas Recoletas.

A la caída de la noche, rodeado por un fervor que, a pesar de la juventud tanto de la imagen como de la propia Hermandad, se ha ido consolidando poco a poco, sale el Cristo de la Sentencia de la S. I. Catedral a dónde previamente ha sido trasladado, montado y velado en las horas que anteceden a su estación de penitencia. Al inicio del recorrido, ante el imponente marco de la puerta del Obispo, la procesión se detiene unos instantes para realizar el acto central, la lectura de la Sentencia de Nuestro Señor Jesucristo por parte de Poncio Pilato, a partir de los textos del libro “El drama de Jesús”, de José Julio Martínez. Tras ser condenado a morir en la Cruz, el cortejo continúa su camino, acompañado por los sones de la Banda de Cornetas y Tambores de la Santísima Trinidad de Palencia. A un paso lento, propio de los pasos a costal, nuestro Padre Jesús de la Sentencia camina en la penumbra de la noche por el casco viejo de la ciudad antes de regresar de nuevo hasta el templo catedralicio.

ESENCIA

La procesión conmemora, mediante un acto penitencial dedicado a la Sentencia de Cristo, el pasaje evangélico en el que Jesús es injustamente condenado por Poncio Pilato a morir crucificado, abriendo así el camino hacia la Cruz.

Ojos que se encuentran con los de un Jesús, herido y magullado, condenado por nuestras culpas a una injusta sentencia. Labios que hoy se sellan, y solo aciertan a pronunciar, en un tímido susurro, una súplica de perdón hacia el Padre, porque una vez más, ante el reo, no sabemos lo que hacemos. Pies que, en su dolor, llevan el tormento del camino, que hoy se hace más intenso ante el anuncio de una irremediable pasión. Hombros que, una vez más, después de tantas generaciones, llevan sobre ellos el peso de toda una Semana Santa que hoy hace que nuestra ciudad vuelva a reinventarse a sí misma... En definitiva, gozo interior ante la expectativa del estreno, que es más bien un reestreno de emociones, de pálpitos, de sentimientos, de experiencias. Todo está listo. Sobran las palabras ante el alud de sensaciones que hoy comienza a vivirse en nuestras calles.

Imaginería

Nuestro Padre Jesús de la Sentencia