Cofradía del Santo Sepulcro

Viernes Santo | 19.30 h.

Función del Descendimiento

Recorrido

Actos

Marcos de Interés
Plaza de la Inmaculada.

ESENCIA

En el año 2003, la cofradía del Santo Sepulcro recuperó la función del Descendimiento, que celebró en alguna época de su vida, con seguridad en el siglo XVII. La recuperación es similar a la de aquella centuria, se ha limitado a la imagen de Cristo, pero la esencia es la misma, representar ante el público en la plaza de la Inmaculada cómo pudo desarrollarse una ceremonia que para la pintura y la escultura ha sido una fuente de obras excepcionales. La imagen de Jesús es en la nueva función el llamado "Cristo del desenclavo", de Miguel Ángel Rojo, que es articulado para facilitar los movimientos del descendimiento. Turnos de vela, cofrades del Santo Sepulcro ataviados con hábito monacal, su salida del claustro de la catedral y el Sermón del Desenclavo, constituyen algunos de los elementos que configuran este acto, que se ha consolidado en pocos años y es seguido cada vez por más fieles, curiosos y turistas. Con un guión marcado por el hermano que da lectura al sermón, se desarrolla el desenclavo, que finaliza con el Cristo en posición yacente sobre unas pequeñas andas que se introduce en la catedral. En esos momentos se inicia la procesión de la Pasión y Santo Entierro, en el que el Yacente ya es otra manifestación de la imaginería artística: el "Santo Sepulcro", obra de Ramón Núñez, de 1927.

Sabemos con certeza, que la Cofradía de San Francisco realizó, cuando menos durante el siglo XVII, la función del Descendimiento de Cristo, tradición todavía conservada en alguno de nuestros pueblos y que alcanza especial renombre en algunos puntos de España. El franciscanismo de la cofradía, su fuerte vinculación al teatro, con el que conseguía un dinero para financiar sus obras de caridad en Palencia, y la veneración a la Virgen Dolorosa en su advocación de la Quinta Angustia, son los elementos que, con casi certeza, posibilitaron que se llevase a cabo la representación del Descendimiento de Cristo. El Viernes Santo, en el convento de San Francisco, un fraile predicaba el llamado ‘Sermón del Descendimiento’. Previamente, se había dispuesto un tablado a modo de escenario con paños de luto en el que se situaban las imágenes de Cristo y los ladrones en sus cruces, y de la Virgen, las Marías, San Juan, José de Arimatea y Nicodemo sobre el estrado. Con todo lujo de detalles se narraba el episodio mientras se iba desclavando al Cristo para hacerlo descender hasta los brazos de su Madre, colocando uno a uno los atributos de La Pasión sobre unas bandejas... La Cofradía del Santo Sepulcro recuperó esta tradición en la Semana Santa de 2003. Los hermanos del Santo Sepulcro que realizan la función van ataviados con el blanco hábito procesional de la Cofradía y sustituyen capa y capillo por negros escapularios - en recuerdo a los frailes que representaron la “función”- y cogulla para preservar la identidad de los participantes, retomando el color del hábito de la cofradía de San Francisco.

Imaginería

Cristo del Desenclavo