Cofradía del Santo Sepulcro

Viernes Santo | 20 h.

Santo Entierro

Recorrido
Catedral, Pza. Inmaculada, Sto. S. Pedro, Árbol del Paraíso, Pza. Cordón, S. Marcos, Gil de Fuentes, Pza. Isabel la Católica, La Cestilla, D. Sancho, Colón, Paseo del Salón, Mayor, Ignacio Martínez de Azcoitia, Lope de Vega, Sto. Sepulcro.

Actos
[20:00] Salida. S. I. Catedral.
[22:00] Despedida. Capilla del Santo Sepulcro.

Marcos de Interés
[20:10] Calle Santo San Pedro.
[20:25] Calle La Cestilla.
[20:45] Diputación.
[21:25] Entrada Calle Mayor (final).
[22:00] Villandrando.
[22.15] Santo Sepulcro.

Desde el mediodía del Viernes Santo, sobre un estrado elevado dispuesto en la plaza de la Inmaculada, donde se encuentran colocadas tres altas cruces de madera, tienen lugar los turnos de vela ante Cristo crucificado y muerto. La imagen del Cristo, obra de Miguel Ángel Rojo, ocupa la cruz central, y en todo momento está escoltada por dos cofrades del Santo Sepulcro, de aspecto monacal, ataviados para la ocasión con la túnica blanca reglamentario, con cogulla y escapulario negros con la Cruz del Santo Sepulcro bordada a la altura del pecho. Cada treinta minutos se produce el relevo en los cofrades que escoltan y velan el cuerpo inerte de Cristo. A las 19:30 horas, una comitiva de cofrades, ataviados de la misma manera, con los útiles para realizar el desenclavo y unas andillas para trasladar la imagen, sale de la Catedral para dar el último relevo al turno de vela, tras el que da comienzo la función del Descendimiento. Mientras un hermano pronuncia el “Sermón del Desenclavo” los otros, siguiendo sus indicaciones, desenclavan los brazos y los pies de Cristo, y descienden su imagen hasta depositarla en las andillas, a modo de improvisado sepelio. Terminado el sermón, la comitiva traslada al ahora Cristo Yacente, con el único sonido de la campana que los precede, hasta el interior de la Catedral. Es este el comienzo de las Procesión del Santo Entierro que, partiendo de la plaza de la Inmaculada, a modo de fúnebre comitiva, finaliza en las inmediaciones de la Capilla del Santo Sepulcro, donde, tras una breve alocución del Sr. Obispo, referente al grave momento litúrgico que conmemora la procesión, se produce la simbólica despedida entre el Santo Sepulcro y la Virgen de la Soledad.

ESENCIA

Ya en las reglas de la Cofradía de la Quinta Angustia y San Francisco de 1585, de la que proviene la actual Cofradía del Santo Sepulcro, se nos dice que ésta procesionaba Domingo de Ramos, Jueves y Viernes Santo. Precisamente sobre la procesión que en este último día llevaba a cabo la Cofradía, en ella se plasma: “Item ordenamos que este mismo día del Viernes de la Cruz y Pasión de Nuestro Redentor y Señor y a imitación suya, según nuestra fragilidad, pues este tiempo pasó tantos tormentos y anduvo tantos pasos penosos por nuestra salud y redención, que el Viernes Santo en la noche todos nosotros, confesados y con la devoción que sea posible, nos juntemos en el nuestro palacio, con nuestras túnicas de angeo, así los cofrades de disciplina como los de luz, y apóstoles con los aparejos de albas y diademas y cabelleras, y los que llevaren a Nuestro Padre Señor San francisco con sus túnicas pardas, y los de luz con sus hachas y otras cosas necesarias para seguir nuestra devoción y cruz en la procesión. Y allí nos desnudemos secretamente solos los cofrades, y pongamos nuestras túnicas y aparejos. Y habiendo oído la palabra divina o sermón que nos hicieren, salgamos con buen orden, según los alcaldes y oficiales nos lo mandaren. Y tomadas las insignias por su concierto, siguiente nuestro pendón y Cruz de Jesucristo, salgamos en procesión por de dentro del monasterio de Nuestro Padre Señor San Francisco disciplinándonos. Y con la Cruz delante, dos niños con sus albas y cirios encendidos, y otros con sus candelas encendidas en sus candeleros, de manera que no falte luz. Y los niños digan a voz alta: En remembranza de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Y nosotros disciplinándonos los que fueren de disciplina y los de luz a sus trechos alumbrando con sus hachas. Y los demás de apósteles acompañando su insignia y que los alcaldes los pongan en orden con los demás oficiales y tengan cuenta con los que faltaren para que sean penados en cada dos libras de cera si no diere causa legítima. Y háganse lazos para donde se vea la falta de los cofrades y hermanos de disciplina o de luz o apóstoles que faltaren, pues este acto y obra de disciplina es la principal que profesamos en esta Santa Cofradía de la Quinta Angustia y patrón Nuestro Padre San Francisco. Y el cofrade que en dicha procesión revolviere o renere sea descubierto y penado en cuatro libras de cera y las estaciones y iglesias que hemos de andar con nuestra procesión es lo siguiente. Primeramente saliendo de nuestro patrón Señor San Francisco iremos al monasterio del Señor San Pablo. Y luego al palacio de la Cruz, y luego a Santa Marina, y luego a la Iglesia Mayor. Y luego por la plaza abajo ir al Nombre de Jesús, y de allí salir a los cuatro Cantones, y por la calle Mayor al Trompadero, y a San Miguel. Y luego ir por la calle de barrio Medina y salir por la puerta afuera de la ciudad. Y entrar por la puerta del Mercado, y por la Calcetería arriba ir a Nuestra Señora de la Calle, y de allí a señor San Lázaro y luego a Santa Clara. Y de allí venir a los cuatro Cantones y venir la calle Mayor arriba, y entrar por la Misericordia y por la puerta principal de la iglesia de Señor San Francisco. Y si no hubiere tormenta que lo impida, que en tal caso no deje de salir, y si hubiere tan gran tormenta que la dicha procesión no pudiere salir, que el cabildo concierte el día y hora que quisiere salir”. Desde entonces, la Cofradía ha venido conmemorando el Santo Entierro de Cristo en la tarde noche del Viernes Santo, añadiendo a la secuencia de imaginería de la procesión los momentos iconográficos relativos a la muerte y conducción al sepulcro de Cristo, invitando a las cofradías hermanas a aportar sus pasos para completar el relato. Precisamente en esta voluntad de relatar los principales momentos de la Pasión, fueron muchos los intentos de engrandecer la procesión del Viernes Santo por la noche, e, incluso, de unificar todas las procesiones de la Semana Santa de Palencia en una única, en esta franja temporal. En el año 2001 se aprobó la Procesión General de la Pasión y Santo Entierro que, organizada por la Hermandad de Cofradías Penitenciales, conviviría y sucedería a la procesión del Santo Entierro, quedando ésta reservada únicamente a su Cofradía organizadora. En el año 2005, ambas procesiones se fusionarían, pasando la organización de la procesión resultante a la Cofradía del Santo Sepulcro, quien tradicionalmente ostentaba la titularidad de la franja vespertina del Viernes Santo. Finalmente, en el año 2011 se decide poner fin a la Procesión de la Pasión y Santo Entierro, recuperando la procesión del Santo Entierro en su configuración tradicional anterior al año 2001 y, por tanto, disminuyendo el número de pasos participantes. Primeramente saliendo de nuestro patrón Señor San Francisco iremos al monasterio del Señor San Pablo. Y luego al palacio de la Cruz, y luego a Santa Marina, y luego a la Iglesia Mayor. Y luego por la plaza abajo ir al Nombre de Jesús, y de allí salir a los cuatro Cantones, y por la calle Mayor al Trompadero, y a San Miguel. Y luego ir por la calle de barrio Medina y salir por la puerta afuera de la ciudad. Y entrar por la puerta del Mercado, y por la Calcetería arriba ir a Nuestra Señora de la Calle, y de allí a señor San Lázaro y luego a Santa Clara. Y de allí venir a los cuatro Cantones y venir la calle Mayor arriba, y entrar por la Misericordia y por la puerta principal de la iglesia de Señor San Francisco. Y si no hubiere tormenta que lo impida, que en tal caso no deje de salir, y si hubiere tan gran tormenta que la dicha procesión no pudiere salir, que el cabildo concierte el día y hora que quisiere salir”. Libro de Reglas de la Cofradía de San Francisco, 1585. Capítulo XL.

Tras la Función del Descendimiento, parte de la puerta del Obispo de la Santa Iglesia Catedral de Palencia la comitiva del Santo Entierro. En un primer momento, podemos ver una catequesis en la calle de los momentos de Jesús en el madero, desde que conversa por última vez con su Padre dándonos el Perdón a todos los hombres al momento en que el Hijo es entregado en los brazos de la Madre para ser llevado al Sepulcro dejándola a Ella sóla. En segunda instancia, el cortejo del Sepulcro, encabezado por los propios hermanos que han participado en la Función (como símbolo de estricta unidad de los dos actos) y el Estandarte de las Cinco Llagas (por cada uno de las que sufrió Jesús sobre la Cruz); tras ellos los hermanos de las diferentes tandas de todas las cofradías de Palencia en pos del Santo Sepulcro que, por turnos, van portando a hombros por las calles de la ciudad. Finalmente, la Madre Dolorosa, con sus siete cuchillos clavados en el corazón simbolizando las siete angustias de la Virgen y, en especial, la referida a la muerta del Hijo.

Imaginería

Santísimo Cristo del Perdón

Santísismo Cristo de la Misericordia

El Calvario del Señor

Nuestro Padre Jesús Crucificado

El Descendimiento de Jesús

Santísima Virgen de la Piedad

Nuestra Señora de la Soledad

Santo Sepulcro

Virgen Dolorosa o de los Siete Cuchillos