Archicofradía de N. P. Jesús de Medinaceli y Cofradía de N. P. Jesús Nazareno

Martes Santo | 20:00 h.

El Prendimiento

Recorrido
Jesús Nazareno, Pza. S. Pablo, Hermanos Madrid, Pza. Juan XXIII, Mayor Antigua, Pza. S. Miguel, Doctrinos, General Amor, Pza. Isabel la Católica, La Cestilla, Mayor, Pza. León, Pza. S. Pablo, Jesús Nazareno.

Actos
[20:00] Salida. Capilla de Jesús Nazareno.
[21:00] Prendimiento. Iglesia Parroquial de San Miguel.
[22:10] Saludo a la Virgen de la Piedad. Iglesia Penitencial de San Agustín.
[23:00] Despedida. Capilla de Jesús Nazareno

Marcos de Interés
[21:45] Plaza Isabel la Católica.
[22:30] Plaza San Pablo.

La Procesión del Prendimiento es una de las más tradicionales y populares de cuantas tienen lugar en la capital palentina. A las 20:00, desde la Capilla de Jesús Nazareno, parte la comitiva de hermanos de esta cofradía que, acompañando al paso de “La Traición de Judas”, y emulando a las turbas que acudieron al Huerto de los Olivos a prender a Jesús, se encaminan hacia la Iglesia de San Miguel. Cuando llegan los Nazarenos a la iglesia de San Miguel, tiene lugar uno de los actos más singulares de la Semana Santa palentina: el acto del Prendimiento. En él, se recitan los evangelios donde se narra el pasaje del Prendimiento, en el que Jesús es arrestado por los romanos tras la traición de su discípulo Judas, que lo vende a éstos por unas pocas monedas de oro. Finalizada la lectura, un hermano de la cofradía nazarena golpea tres veces la puerta de la Iglesia, en unos toques secos que se intercalan con tres toques de tararú. A esta llamada se responde abriendo los portones para permitir la salida de la imagen del Cristo de Medinaceli, escoltada por los hermanos de su cofradía, mientras la Banda Municipal de la ciudad interpreta el Himno de Medinaceli. Como final de este acto, que representa la captura de Jesucristo en el Huerto de los Olivos en la tarde del Jueves Santo, un hermano nazareno coloca unas esposas a los pies de la imagen titular como símbolo de su cautiverio mientras la imagen de la Traición de Judas aguarda justo enfrente. Tras el acto da comienzo la procesión que recorre algunas calles del centro de la ciudad hasta que llega a la plaza de San Pablo donde tras dirigirse algunas oraciones se introduce la imagen del Cristo de Medinaceli con la marcha real interpretada por la Banda de Cornetas y tambores de la Cofradía de Jesús Nazareno. Una vez finalizada la procesión, y ya adentrados en la fría noche palentina, los Cofrades de Medinaceli acompañan al Cristo hasta su casa, la Iglesia Parroquial de San Miguel. Allí es venerado durante todo el año por los palentinos, y especialmente en el primer viernes de Marzo, cuando el templo se llena de cientos de visitantes que se acercan a la capilla donde se encuentra la imagen y con gesto orante lo saludan, inclinando la cabeza y besando el cordón dorado que se desprende desde sus manos.

ESENCIA

En torno al último cuarto del siglo XIX, aparecen por primera vez documentos que hacen referencia a la PROCESIÓN DEL PRENDIMIENTO del Jueves Santo, que se celebraría desde tiempo atrás, y que testimonian que debió ser muy concurrida durante el tiempo que se vino celebrando, hasta su inicial desaparición.

Maniatado y humillado por los suyos, buscando miradas de aquellos hijos a los que entregó su Cuerpo y Sangre. Ese beso, frío y calculado, rasga su corazón, y su mejilla es atormentada por la traición. Hoy todos somos un Judas que comió de tu pan y se alimentó de tu sangre; somos los pecadores que buscamos deshacernos de nuestros grilletes mundanos. Clemencia, Señor, ante la injusticia de los que niegan tu Palabra; el silencio es sólo quebrantado por el remordimiento de un hijo que entrega a su Padre a la más cruel condena en el crepúsculo de la noche. Tú eres a quien buscaban aquellos Fariseos; Tú, Jesús de Nazareno, que atraviesas las puertas de tu templo para salvar a todos tus hijos pecadores. Todos, como Tadeo, quieren lavar tus heridas con lágrimas penitentes, entregarse a ti en esta Pasión cruenta a la que nuestra vileza te ha condenado. Túnica morada ceñida a tu cuerpo sentenciado, cuerdas que atan las manos que sanaron a los enfermos, que lavaron sus pies… ¡Traidor, suplica al Nazareno el perdón de tus pecados! Tú le rechazaste y le entregaste; Él te acoge y te concede su misericordia. Los penitentes serán hoy los pies hacia tu Via Crucis, caminarán junto a Ti, Medinaceli, entregado para la Salvación del mundo.

Imaginería

La Traición de Judas

Cristo de Medinaceli